miércoles, 14 de septiembre de 2011

Seguimos con Simetria!

Sobre la Simetría - Nota a Elsa Rosenvasser Feher

“Un rostro muy simétrico no dice nada; uno muy asimétrico puede ser feo”
De los griegos heredamos la idea de que simetría es belleza y perfección. No siempre es cierto, pero el ADN, el Big Bang, números y hasta el caparazón de los caracoles se empeñan en el criterio.


Por CLAUDIO MARTYNIUK


En nuestra cultura, la simetría -una forma apolínea de percibir y ordenar el mundo- devino en un criterio de reconocimiento de lo verdadero, lo bello, y hasta también de lo equitativo. La física argentina Elsa Rosenvasser Feher ha explorado las múltiples relaciones y formas de la simetría en campos que van desde las matemáticas hasta la biología, pasando por la física, hallando el valor expresivo de las asimetrías en el rostro humano, la pérdida de simetría que desata el Big Bang y la eventual falta de simetría en el surgimiento de las formas vivientes.
 
¿Son simétricos los perfiles del rostro humano?
 
Decimos que somos simétricos, que la parte derecha es igual a la izquierda. Pero en rigor eso no es cierto si uno mira en detalle. Hay softwares en los que uno puede tomar su lado derecho, reflejarlo como si fuera en un espejo, y ponerlo del otro lado, que sería lo que sucede si fuéramos realmente simétricos. Y la cara que se obtiene de esa forma es totalmente distinta de la cara que se logra si uno fuera a hacer lo propio con el lado izquierdo. Es decir, dos lados derechos y dos lados izquierdos dan caras realmente simétricas, pero distintas a las reales. En estos casos la gente inmediatamente califica el resultado: “pero mirá, mi parte derecha es más triste que la izquierda”; o “qué gorda que estoy de este lado”. O sea que esa simetría bilateral del rostro es apenas una primera aproximación, nada más, no es la realidad.
 
 Si fuéramos simétricos, ¿nuestros rostros perderían expresividad? 

Es algo que se ha investigado muchísimo y una de las conclusiones es que los extremos son malos. Un rostro totalmente simétrico no dice nada y un rostro totalmente asimétrico puede, en efecto, resultar feo. Así que lo óptimo está en cierta moderación, tirando más hacia la simetría pero no perfecta. Tiene que ser algo así como las famosas alfombras persas, que tienen que tener una equivocación para que se sepa que no son perfectas, porque sólo Alá es perfecto.
 
¿Qué simetría hay en los números de Fibonacci, cuya proporción fue calificada de áurea?
 
Lo curioso para mí no es tanto la serie matemática en la que cada número es la suma de los dos anteriores (2, que es 1+1; 3 que es 2 + 1; después 3+2 es 5; y luego 5+3 que es 8, y así sucesivamente), sino que esa serie realmente aparece en la naturaleza. No se sabe bien por qué, pero en algunos casos se ve claramente en la ubicación de las hojas alrededor del tallo y en las semillas de los girasoles, que se cruzan en dos espirales y el número de espirales que va para un lado y el número de espirales que va para el otro están en relación de Fibonacci; es decir que son dos números de esta serie. Las escamas de la piña tienen la misma propiedad: hay escamas que van para un lado y hay escamas que van para el otro, en la proporción de Fibonacci.
¿Los tallos, al crecer, van generando hélices que describen ese tipo de simetría? Claro. Darwin se interesó por esto analizando las plantas trepadoras, las enredaderas. Es muy interesante ese librito, pero yo no lo entendía porque mi ejemplar no tenía los dibujos que había hecho el hijo de Darwin para la edición original y él hablaba del sol tal como se mueve en el hemisferio norte. Darwin no creía que las enredaderas en el norte se orientaran según el sol en el norte y en el sur según el sol en el sur, o sea, al revés. Esta orientación del giro de las plantas no depende de los hemisferios y no sigue el movimiento del sol.
¿Y cómo son los caparazones de los caracoles? ¿Puede ser que tengan un dibujo que dé cuenta de una cierta simetría en su capacidad de copular con otro semejante, y que haya imposibilidades de encuentros?
Parece que sí. Una vez, en el jardín de casa vi un apareamiento de dos caracoles. Juro que duró un día. Una lentitud enorme, no pasaba nada. No sé si eran de la misma quiralidad o no compartían el sentido de sus caparazones, pero es muy interesante que haya dos especies, una con caparazón para un lado y otra especie en la que va para el otro.
 
¿Qué significa quiralidad? 

Es la propiedad de un objeto de no ser superponible con su imagen especular. La mano izquierda no es superponible con la derecha (algo parecido a lo que decíamos de los rostros). Una esfera o un cubo sí son superponibles.
 
¿Y qué pasa con la doble hélice del ADN? ¿Tiene un modo único de entrelazamiento o la doble hélice puede tomar cualquiera de las direcciones posibles?
 
La doble hélice tiene un sentido de giro y no el otro, y en todos los materiales vivientes -en plantas, vos, yo, animales-, el ADN tiene el mismo sentido de giro, no varía. Si variara probablemente sería todo un problema y no sé cómo la vida lo hubiera resuelto. Esto se puede tomar como evidencia de que en el origen de la vida, ante compuestos que en ciertas condiciones reaccionan químicamente y forman una molécula orgánica, la molécula tomó un giro y ese giro se fue propagando -nosotros lo hacemos en la medida en que los seres humanos se reproducen. Y esto habría sucedido una sola vez y de ahí la vida se propagó, porque si hubiera habido orígenes paralelos de la vida, serían muy menores las posibilidades de que la doble hélice girara en el mismo sentido. El sentido de giro del ADN nos está diciendo algo de cómo empezó la vida.

En el comportamiento de la materia en el nivel subatómico, ¿podemos pensar que también se registran simetrías?
 
La simetría juega un rol sumamente importante en todo el mundo de los físicos. La simetría es un criterio para saber si una ecuación está bien desarrollada. Cuando se habla del Big Bang, se quiere decir que nuestro universo en algún momento estuvo completamente comprimido y a altísimas temperaturas y explotó, formando nuestro mundo. Originariamente todas las interacciones entre las partículas que volaron eran simétricas, de aquí para allí, de allí para aquí; todas las fuerzas que actuaban entre ellas eran simétricas. Después, a medida que el universo se fue enfriando, se fueron rompiendo las simetrías. Es decir que nuestro mundo ahora, por ser tan frío comparado con el Big Bang, no es totalmente simétrico y eso se refleja en las fuerzas que actúan. Si se volviera al Big Bang, esas fuerzas volverían a ser una. No podemos volver, pero sí podemos construir máquinas que permiten acelerar partículas a mayores y cada vez mayores velocidades, lo cual quiere decir que los impactos se producen con mayor energía y entonces se puede estudiar allí -a través de inferencias de inferencias de inferencias- lo que sucedía en tiempos muy anteriores a nuestro universo actual. Por eso, los físicos abogan para que los gobiernos pongan dinero para poder construir esos dispositivos inmensos y carísimos, que son los que determinan si las teorías sobre el origen del universo son adecuadas o no.
 
¿Sería posible, entonces, pensar en una determinación física que nos llevaría a sentir el atractivo por la simetría? 

Me encanta la pregunta; nunca lo había pensado de esa forma. Pero también podemos pensar en otra interpretación, que afirma que las simetrías están porque nosotros las ponemos. Si a la gente se le ocurriera otra forma de explicar el origen del universo que no tuviera que ver con simetrías -porque entonces las simetrías no significaran ya nada-, entonces sería seguramente distinto el modo de ver el mundo. Pero estamos acostumbrados a ver simetrías en todos lados, y es entonces por ahí donde se tira del carro. Realmente, no sé si llevamos ya esa idea de simetría en los genes.
Sería interesante contar con una investigación antropológica sobre las simetrías en distintas culturas.
Sí, sería interesante para ver cómo la gente ve la simetría en las distintas culturas. Porque uno aprende a ver la simetría. Uno de entrada puede no verla, o a lo mejor ve sólo algunas propiedades. En nuestra cultura, la simetría se remite a los griegos, que se basaban en la idea de que lo que les place a los dioses es simétrico, tiene que ser simétrico, porque eso es la belleza. Para ellos, había simetría en el cielo, por eso los astros tenían que moverse en círculos.
 
De los griegos viene una idea que reaparece en la ciencia contemporánea: hay elementos, partes que contienen el todo. Hoy sabemos que en un pelo está el ADN de una persona. ¿Qué simetría sería esta? 

Cuando en algo muy pequeño está el todo, se puede decir que hay simetría de tamaño. Es un poco como las mamushkas, las muñecas rusas iguales, pero de distinto tamaño. Los objetos fractales de las matemáticas del siglo XX también llevan a pensar la relación entre un pedacito de algo y el todo. En ellos, la estructura del todo se presenta en sus partes. Esta forma diferente de ver las cosas enseña a que, a partir de pequeñas dimensiones, se puede entender -o saber o pronosticar- lo que sucede en espacios más grandes. El ejemplo tradicional es que la costa de Gran Bretaña, vista desde muy lejos o vista desde más cerca, tiene la misma estructura, y ese tipo de estructura se llama fractal, como lo designó el matemático Benoit Mandelbrot. Esto tiene implicancias para la previsión meteorológica. Por la complejidad que tiene, no se puede investigar el clima de manera reductiva, estudiando simplemente un lugar, porque implica masas de aire, vientos y nubes que vienen de otro lado, y entonces hay que hacer estudios más grandes y generales, y lo que se afirma desde el análisis de los fractales es que si se puede seguir el ritmo meteorológico durante cierta cantidad de tiempo, se puede saber también cómo va a ser en una escala menor o en otra mayor. Otra vez, la simetría.




Señas particulares:
Nacionalidad: argentina
Actividad: Física (UBA), doctora por la Univ. de Columbia. Enseñó en California y San Diego
Autora de Simetría. Izquierda y derecha, antes y después, chico y grande en el mundo; y Cielito lindo. Astronomía a simple vista (SXXI).


Sobre los casos de Simetria - Apuntes sobre lo visto en clase

"El Estudio de la formas nos lleva  formas o cuerpos màs complejos que surgen de la acumulación de dos o màs formas iguales. La simetría estudía la manera de acumular estas formas, y por lo tanto, la relación entre la forma básica, repetida, y la forma global obtenida por acumulación. Aquí también se ha intentado comprobar si existen casos básicos de acumulación, con los que se pueda comprender el mayor número posible de formas complejas.

Siguiendo las reglas de la simetría tenemos estos cinco casos básicos: 
1. Identidad : Consiste en la superposición de una forma sobre si misma, o bien, la rotación total de 360° sobre su propio eje
2. Traslación: Es la repetición de una forma a lo largo de una linea que puede ser recta o curva o de cualquier clase
3. Rotación:  La forma gira en torno a un eje que puede estar dentro o fuera de la misma forma
4. Reflexión Especular: Es la simetría bilateral que se obtiene poniendo algo delante de un espejo y considerando a su vez a la cosa y su imagen.
5. Dilatación o Extensión: Es la ampliación de la forma que sólo la extiende sin modificarla

B. Munari. Diseño y COmunicación Visual


Tabla de los casos de Simetria 
Wolf y Khun. Forma y Simetría



martes, 13 de septiembre de 2011

TP #6. Catálogo de Acciones sobre el mapa estructural.

Consigna:
Se realizara un catálogo mostrando distintas propuestas de abordaje del mapa estructural.
El catálogo será  en formato libre pero el mismo debe presentar por cada caso.
1-Definición
2-COmposición propia 2d(propio) - Las que sean necesarias.
3-Composición en el espacio ( registro fotográfico)
4-Ejemplos varios ( 3 por recurso, de diversa índole)

Presentación:
Se presentará una edición con los distintos ejemplos. La misma puede ser una anillada, encuadernada, impresa, tipo collage. A elección del alumno.


Comentarios. Aclaraciones:
-Como referencia puede usarse el apunte, aunque los casos ahi ejemplificados deben ser ampliados.
 -La composición propia deber ser hecha utilizando una misma serie de elementos, con la intención de lograr variedad desde un limite concreto. Se recomienda un número entre 3 y 5 elementos a combinar para realizar las composiciones. Los mismos pueden ser modificados pero sin su identidad inicial

REFERENTE:
Fundamentos del Diseño de Wong . Bajar aquí!

Materiales para la clase que viene! ( Mañana y el viernes!)

Materiales para trabajar en clase.

- Papeles y superficies blandas de distintos materiales y texturas. (Papeles brillantes, transparentes, acetatos, autoadhesivos, etc)
-Tijera. Cutter
-Adhesivos ( plasticola, barra)
-Varias Copias de por lo menos 3 imagenes distintas, en diversos tamaños
-Algun material semirrigido sobre le cual pegar las composiciones que se vayan haciendo.

Recursos del Mapa Estructural (Apunte)

 Apunte para el TP #6. Catálogo de Acciones sobre el mapa estructural.

viernes, 2 de septiembre de 2011

TP #5 + Sobre el Extrañamiento + Link a Bateson. Espiritu y Naturaleza

TP #5 Análisis Compositivo-Estructural – Extrañamiento
Consigna:
Tomar tres imágenes de distintos registros ( Fotografía, Cartel, Pintura, Ilustración, Logo, Etc. ). Identificar la estructura compositiva general de la imagen, y realizar una nueva imagen aprovechando esa estructura pero utilizando el extrañamiento como recurso conceptual.

Presentación:
Un archivo PDF con los datos correspondientes.
Dentro del Mismo deberán aparecer ( en páginas separadas)
1-Imagen de Referencia
2-Croquis de la Estructura General
3-Imagen “extrañada”.

Comentarios. Aclaraciones:
- Extrañamiento: Transformación de una imagen a través de un proceso (técnico y/o mental) con el objeto de despojarla de sus referencias semánticas originales. Se trata de operar críticamente sobre una imagen para desmontar sus significados; romper su sintaxis y desarmar las estructuras de referencia.

 

DEL EXTRAÑAMIENTO (fuente:http://noemagico.blogia.com/)

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Las nociones de extrañamiento y descolocación están íntimamente ligadas a la actividad lúdica del individuo. Por ejemplo, Julio Cortázar se refiere a sí mismo como alguien que escribe por descolocación, por cierta falencia que lo obliga a una búsqueda, incesante persecución del entendimiento a través de un discurso que genere en el lector esa misma búsqueda y, a la vez, el goce estético que en el caso peculiar de sus textos , consiste en lo que él llama extrañamiento:
Mucho de lo que he escrito se ordena bajo el signo de la excentricidad, puesto que entre vivir y escribir nunca admití una clara diferencia; si viviendo no alcanzo a disimular una participación parcial en mi circunstancia, en cambio no puedo negarla en lo que escribo puesto que precisamente escribo por no estar o estar a medias. Escribo por falencia, por descolocación; y como escribo desde un intersticio, estoy siempre invitando a que otros busquen los suyos y miren por ellos el jardín donde los árboles tienen frutos que son, por supuesto, piedras preciosas.[1]
No se trata de una intención artística, sino de una posición ontológica en que deliberadamente el hombre intenta descubrir las fisuras de lo aparencial, de las sustituciones, abrirse paso por zonas intersticiales; consiste en que el extrañamiento resulte una condición natural para el ser humano, que la vida sea para él una lucha constante en vista de su propia conquista, una suerte de presencia y recomienzo constante, es una disposición abierta y sostenida de una lectura del mundo siempre vivencial y siempre dispuesta a desplazarse, a descentrarse, a descubrirse.
Viktor Šklovskij introdujo el término extrañamiento[2] al dominio de los escritos del formalismo ruso. Lo opuso al automatismo perceptivo[3] que consiste en un reconocimiento del texto poético: “Los objetos percibidos, muchas veces comienzan a serlo por un reconocimiento: el objeto se encuentra delante nuestro, nosotros lo sabemos, pero ya no lo vemos. Por este motivo no podemos decir nada de él.”[4] Šklovskij considera necesario liberar al objeto del automatismo para autentificar así el carácter estético de la lengua poética; se apoya en la idea aristotélica de que la lengua debe tener un carácter extraño, sorprendente.[5]
El extrañamiento parte de la concepción del arte como “un medio de experimentar el devenir del objeto”[6], es decir, que la dificultad y duración de la percepción de la obra artística debe prolongar sus efectos y, para ello, es necesario crear una percepción particular del objeto, crear su visión y no su reconocimiento.[7] Dice Šklovskij: “El extrañamiento se parece con frecuencia a la adivinanza: también mueve de su sitio las características del objeto.”[8] Para él, la cualidad de divergencia reside en el fondo de la percepción estética, un desplazamiento semántico que no importa a qué dirección se dirija sino que se dé.[9] Convertir lo habitual en extraño, como lo visto por primera vez:
El “discurso oblicuo, frenado” del poeta nos restituye la visión fresca, infantil, del mundo. Como la “forma retorcida, deliberadamente obstruida” interpone unos obstáculos artificiales entre el sujeto preceptor y el objeto percibido, la cadena de asociaciones habituales y de reacciones automáticas queda rota: “de ahí que logremos ver las cosas en lugar de reconocerlas simplemente.”[10]
Los obstáculos son la rutina, la costumbre de percibir mecánicamente el mundo, como la gente que vive en la costa acostumbrada al murmullo de las olas, ya ni siquiera las oye, o sea una percepción disminuida que es necesario contrarrestar:
Arrancando al objeto de su contexto habitual, aunando nociones dispares, el poeta da un golpe de gracia al clisé verbal, así como a las reacciones en serie concomitantes, y nos obliga a una percepción más elevada de las cosas y de su trama sensorial. El acto de la deformación creadora restaura la agudeza de nuestra percepción, dando ‘densidad’ al mundo que nos rodea. “La densidad (faktura) es la característica principal de este mundo peculiar de objetos deliberadamente construidos, cuya totalidad llamamos arte.”[11]



[1] Cortázar, Julio. La vuelta al día en ochenta mundos, I. Ed. Siglo XXI, 16ª edición de bolsillo, 1988, México. p. 32.[2] (Priëm ostranenija) En la traducción de José Fernández Sánchez se utiliza la palabra extrañamiento como lo hace Cortázar; sin embargo, Ana María Nethol lo llama singularización, y Jem Cabanes extrañificación.[3] Ana María Nethol traduce automatismo, a lo que Jem Cabanes llama automatización.[4] Šklovskij, Viktor. “El arte como artificio” en Teoría de la literatura de los formalistas rusos. Compilación de Tzvetan Todorov. Tr. Ana María Nethol. Ed. Siglo XXI, 10ª ed., 2002, México. (Crítica literaria). p. 61.[5] Íbid. p. 69.[6] Íbid. p. 60.[7] Íbid. p. 65.[8] Šklovskij, Viktor. La disimilitud de lo similar. Los orígenes del formalismo. Tr. José Fernández Sánchez. Alberto Corazón Editor, 1973, Madrid. (Comunicación, Serie B, 32). p. 63.[9] Erlich, Victor. El formalismo ruso. Tr. Jem Cabanes. Ed. Seix Barral, 1974, Barcelona. (Biblioteca Breve, Ciencias Humanas, 374). p. 255.[10] Íbid. p. 108.[11] Íbid. p. 253.